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Casinos en Mendoza, para todos los gustos.

Como les comenté la semana pasada, me fui a la ciudad de Mendoza, Argentina por el fin de semana con el fin de descansar, comer mucha carne, salir de compras y por supuesto ir a los casinos.


Mendoza posee 3 casinos oficiales, ubicados todos en el sector céntrico de la ciudad, todos muy cerca uno del otro. Durante mi viaje me di el lujo (siempre para alguien que disfruta de los casinos, será un lujo por cierto) de visitar las 3 salas de juegos existentes y claro, puedo tener una impresión más o menos acabada de lo que son cada uno de estos lugares.

Jugar en Mendoza es por cierto bastante barato, lo que obviamente a uno lo motiva ya que puede hacer mejores apuestas o extender el presupuesto por más tiempo tanto en tragamonedas como en las mesas de juego.

Además, el hecho de jugar en mesas con argentinos será un poco más entretenido de lo normal ya que todos hablan, hablan y hablan, te conversan, conversan y conversan, y por supuesto reclaman, reclaman y reclaman, ya sea pierdan o ganen.

Casino de Mendoza

Es el más popular de todos, la gente que va es de todo tipo, con infraestructura que ya tiene algunos años por ende se nota un casino antiguo, a pesar de una remodelación que se le hizo hace poco tiempo según me comentaban algunos jugadores de tragamonedas. Fue en el que menos tiempo estuve. Eso si, es grande, tiene más de 300 máquinas, 25 mesas, puedes jugar Texas Hold`em Poker y amplias zonas de atención para tomar y comer.

Lo malo, a mi juicio personal, es que es medio popular, no entraré en detalles pero quizás no es la opción más segura para ir a jugar.

Dirección: Av. San Martín y Brasil G. Cruz, Mendoza.

Casino Enjoy de Mendoza

Ubicado en un pequeño salón del Hotel Sheraton de Mendoza, el casino Enjoy es una muy buena idea de cómo ofrecer calidad y entretención en poco espacio. Todas las máquinas están bastante juntas, las mesas de igual forma, un pequeño bar, algunos sofás para descansar o comer algo rápido y listo. Todo esto en un espacio rectangular, pero que logra gracias a su diseño y muy buena atención ser un lugar muy agradable.

Las máquinas son casi las mismas que existen en el Casino de Viña del Mar, las mesas un poco más pequeñas pero mucho más económicas. El mínimo en el Black Jack es de AR$10 ($1.500 CLP), los plenos en la ruleta son de AR$2 ($300 CLP) y los tragamonedas parten en los AR$0.05, o sea por $1.500 CLP tienes 200 créditos para jugar.

Buen ambiente, estacionamiento, climatizado, un bar accesible en precios y entrada liberada.

Dirección: Primitivo de la Reta 1001, Hotel Sheraton, Mendoza.

Casino Hotel Hyatt de Mendoza

Este casino, que es uno de los más famosos e importantes de toda Argentina es un lugar bastante interesante. Tiene 2 niveles, un bar, restaurant y una cantidad importante de tragamonedas y mesas de juegos. Además, acompañado por la elegancia del Hotel Park Hyatt Mendoza

Sus máquinas son bastante modernas, muy similares a las de Enjoy y otras que personalmente sólo había visto en el Casino Monticello. Tienen los mismos valores que el Casino Enjoy Mendoza y una de las características importantes es que tienen Ruleta Europea, o sea, que tiene sólo el "0" dando más posibilidades de ganar al jugador.

Aunque no es muy grande, en sus 2 pisos logra distribuir una gran cantidad de máquinas y mesas, posee también un sistema de fidelización de clientes mediante un tarjeta de socio. Un buen bar con restaurante donde los fines de semana tienen música en vivo, que se mezcla eso si con el casino y el exceso de ruido a veces cansa un poco.

Los sábados es casi imposible encontrar una máquina desocupada, pero con paciencia, todo se logra, más aun si en este casino encontré máquinas que son parte de las favoritas.

Ubicado en pleno corazón del centro de Mendoza, junto al Enjoy Mendoza son, creo yo, los 2 casinos que vale la pena visitar.

Dirección: Chile 1124, frente a la Plaza Independencia, Mendoza.

Como datos finales. En ningún Casino se puede fumar, esto debido a una prohibición sanitaria por el tema de la influenza humana. Los 3 casinos son de acceso liberado. Sus bares tienen precios bastante menores que a los de Chile. Los argentinos te van a hablar mucho cuando juegas en las mesas. Jueguen en la ruleta ya que tienen más opciones sin el "doble cero". Disfruten que son más baratos, pero no por eso se tienten.

Casino de Rinconada, a primeras un casino fome.

A 3 semanas de la inauguración el Casino de Rinconada de Los Andes y luego de un par de visitas para conocer las bondades de esta nueva casa de juegos, tengo que confesar que estamos en presencia de un casino fome.


Sé que soy radical en mi apelativo pero a quienes no han visitado este lugar tengo que contarles que el panorama no pinta para mejorar en el corto plazo.

Máquinas de segunda calidad. De las 200 tragamonedas con que cuenta el casino, todas son máquinas que tienen la misma lógica de juegos. No hay slots temáticos como los que existen en otros casinos como King Kong Cash, Star Wars o Time Machine. Todas son iguales, con la misma temática de juego y bonus, con suerte cambias los dibujos. Se nota que son de segunda categoría y definitivamente no entretienen.

Personal lento. Jugué durante 30 minutos en mesas de juegos, específicamente en Black Jack y Ruleta. Lo lamentable es la lentitud en el pago de premios, graves problemas matemáticos, lo que hace que la experiencia de juego sea extremadamente tediosa.

Reglas extrañas. En mi segunda visita acompañe a un amigo a jugar Craps (Dados), cuando estábamos jugando el que lanzaba tiro los dados y uno de estos reboto y salto golpeando el hombro de mi amigo. El dado cayó en la mesa de juego y asombrosamente el tiro fue validado. Increíble cierto?

Supervisora con cero tino en atención a clientes. Y esto me parece una de las actitudes más graves que viví en mi visita. Me senté con mi polola en un tragamonedas, el que estaba activo y sin problemas. Insertamos un billete de $5.000 y comenzamos a jugar. Llevábamos cerca de 10 jugadas y la máquina arrojó error ("Llamar asistente"). Obviamente llamamos a alguien del casino y se acercó una supervisora (que no recuerdo su nombre) y su primera solución fue informarnos que era "imposible que ustedes hayan jugado porque esa máquina estaba mala".

Ok, vamos por partes. Punto 1, la máquina estaba activa. Punto 2, la máquina indica que tiene crédito disponible, el nuestro obvio. Punto 3, con los puntos anteriores una supervisora NO PUEDE DUDAR DE LO QUE UNO DICE.

Aquí partió la odisea para recuperar el crédito activo en la máquina. Cuento corto, 20 minutos demoraron en que llegara un técnico que gentilmente indicó que la máquina tenía un error, que el dinero realmente había sido insertado y nos entregaron la plata pendiente. Todo bien, pero la mancha de dudar de un cliente con evidencia a prueba de tontos es una falta grave a mi juicio.

Hay otras cosas que lo hacen un casino fome, a mi juicio personal, como que en la zona de juegos no se pueda fumar y que 200 máquinas realmente es muy poco.

En infraestructura esta bastante bien, cuando el proyecto se termine de construir sin duda será un lugar de primer nivel. Creo que se pueden mejorar algunas cosas, el casino sigue en marcha blanca, pero hay puntos que quizás ya están definidos (como las máquinas), es cosa de esperar un tiempo y darse una nueva vuelta.

King Kong Cash

King Kong Cash es una de esas máquinas tragamonedas en las cuales te puedes pasar horas y horas (si te va bien, claro). Este Slot Game basado en la película del gorila gigante en Nueva York es un juego de Jackpot progresivo de 4 niveles, una ronda de bonos interactivos (King Kong Cash Bonus), los "Mystery Bonus" y una serie de combinaciones de juego que lo hacen sumamente entretenido.

Por experiencia es una máquina muy pagadora y la he visto presente en los Casinos de Viña del Mar y Monticello.

El King Kong Cash fue presentado en ICE 2007, en donde fue una gran atracción para el público presente, ya que se le brindo la posibilidad de participar en una especie de lotería y ganar un DVD de la película. Asimismo, se presentaron también, The Game of Life, Tournamania y Chain Reaction entre otros juegos.


La nueva apuesta de Talca para convertirse en punto de parada obligatorio

Quiere dejar atrás su imagen de ciudad dormida, deleitando a sus pobladores y visitantes con variadas actividades.

El viejo dicho “Talca, París y Londres”, que evoca un aura cosmopolita de la ciudad, puede parecer una exageración. Pero lo cierto es que esta expresión, que según el escritor Luis Sánchez Latorre nos remite a una antigua tienda que funcionaba en la ciudad con productos de aquellas dos capitales, sí aporta ciertas verdades. Porque Talca se ha modernizado, y mucho. Ha dejado de ser una ciudad donde poco y nada pasaba y se ha transformado, dejando a la luz su faceta divertida que la ha convertido en punto de visita obligada para quienes, al recorrer las excelentes viñas de la zona, simplemente la eliminaban de sus recorridos. Y algunos de sus atractivos son un moderno casino y hotel, un boulevard con exclusivos restaurantes, uno de los teatros regionales más importantes del país y sus viñas. Y es que Talca ahora sí que se las trae.

Si en el pasado Talca hizo noticia por ser el hogar de aquel chileno que compró la Luna, hoy lo es por su casino, único en la región. Recientemente inaugurado, se ha transformado en uno de los mayores atractivos de esta ciudad, al que diariamente cientos de talquinos y visitantes concurren a probar suerte en alguna de las 400 máquinas que alberga, o quizás a jugar una mano de poker o black jack en alguna de sus 15 mesas.

En el mismo lugar se encuentra el hotel del casino, un lugar con diseño minimalista y un servicio cuatro estrellas, con 3.550 m2, 48 habitaciones, piscina y dos restaurantes: el Festa y el Ventura. Estos últimos destacan por su carta, la cual fue elaborada por el prestigioso chef peruano Christian Bravo, el mismo que dirige en Lima uno de los restaurantes más famosos del circuito gastronómico, Bravo Restobar. A través de una fusión entre los ingredientes locales –como el merquén o el salmón– y la gastronomía peruana, logró una exquisita combinación de sabores que la califica como una cocina definitivamente cosmopolita. Imperdibles son el tártaro de salmón oriental con palta y el dúo de causa rol, una especie de sushi envuelto en la típica causa limeña. Simplemente delicioso.

BOULEVARD DE SABORES

Estos restaurantes no son los únicos que destacan en la ciudad. Si bien El Chancho en Piedra es un clásico de la gastronomía talquina y una visita a la picada Las Viejas Cochinas es una obligación para quienes disfrutan de la auténtica comida chilena, en la avenida Isidoro del Solar, más conocida como la Diagonal, encontramos diversas opciones culinarias para todos los gustos.

Desde hace un tiempo, a ambos costados de la arboleda, se ha instalado una serie de restaurantes y pubs. De día, por esta zona, aún se mantienen los aires bucólicos y tranquilos que siempre se han respirado en Talca. Pero de noche la escena cambia. Desde que esta calle se transformó en un boulevard gastronómico, la vida nocturna de Talca tuvo un vuelco. No es que ahora haya gente bailando en las calles ni luces de neón brillando por doquier, pero sí hay un movimiento constante de gente: los talquinos salen a comer, a bailar, a beber. Y las opciones que encontramos aquí son realmente buenas. Como el restaurante Locos de Asar, un excelente lugar de carnes y pescados a las brasas que posee una extensa cava de vinos provenientes de la zona.

Para los más jóvenes, Zuca Restobar es el lugar ideal, con un ambiente relajado y originales tragos.

A unas cuantas cuadras se encuentra el Teatro Regional, uno de los más modernos de Chile y punto de visita casi obligatorio para los artistas nacionales e internacionales que realizan giras por el país. Aquí se han presentado Fito Páez, Joan Manuel Serrat, y espectáculos teatrales como los que realiza la Compañía de Teatro Negro de Praga. Inaugurado en 2005, tiene una sala apta para 6 mil espectadores y uno de los diseños y acondicionamiento acústico más modernos de Latinoamérica. Y ciertamente, si usted anda de visita por estos lares, el teatro se perfila como un muy buen panorama, pues siempre están en cartelera espectáculos de danza y teatro de Chile y el mundo, los cuales puede agendar visitando www.teatroregional.cl

LOS EFECTOS RELAJANTES DEL VINO

A 30 minutos de Talca, camino a Constitución, se encuentra Viña Gillmore, un lugar pensado para atraer las buenas vibras ya que prácticamente todo, desde la construcción del hotel hasta la disposición de los viñedos, fue realizado a partir de puntos energéticos. Para esto, Francisco Gillmore y su hija Daniella contactaron a un francés para que trazara la energía lunar de este lugar y disponer en función de ésta cada detalle. Además del hotel, piscina y tinas calientes, esta viña posee un pequeño spa donde se realizan tratamientos con vinoterapia, en base a las propiedades medicinales y curativas del vino. Aquí puede disfrutar de un relajante baño de hidromasaje de vino tinto con la cepa de su elección, masajes exfoliantes con uvas Cabernet Sauvignon o drenajes linfáticos con aceite de pepita de uva. Y si viaja con niños, no se aburrirán, pues aquí se pueden realizar cabalgatas por distintos senderos hacia los cerros, hay canchas de minigolfito y un pequeño zoológico donde viven ñandús, patos, zorros, pudús y dos enormes pumas.

GUÍA DEL VIAJERO

Dónde dormir

1. Hotel Casino Talca. Habitaciones dobles desde 78 mil pesos con desayuno y entrada al casino. Av. Circunvalación Oriente 1055. Reservas al (71) 528 000.

2. Hotel Diego de Almagro. Uno de los más clásicos hoteles de la región, situado en pleno centro de Talca. Habitaciones dobles desde 84 mil pesos. 4 Norte esquina 3 Oriente. Información al (71) 714 600.

3. Hotel Villa Antillanca. Situado en el km 2,3 del camino hacia San Clemente, destaca por su ambiente campestre, casona de dos pisos, Wi-Fi y ambiente familiar. Habitaciones dobles desde 27 mil pesos. Reservas al 758 0499.

Dónde comer

1. Restaurante Locos de Asar. Especialidad en carnes a las brasas. Imperdible: puré criollo con filete a las brasas. Av. Isidoro del Solar 56.

2. Zuca Restobar. Cócteles y appetizers. Av. Isidoro del Solar 5.

DATOS PRÁCTICOS

Viña Gillmore se encuentra en el camino a Constitución, km 20. Se pueden realizar cabalgatas, tours por la viña y sesiones de vinoterapia. En estas últimas, los precios están entre los US$ 70 y US$100, dependiendo si es masaje o baño. Se debe reservar con antelación al (73) 197 5539. www.tabonko.cl

A sólo un par de kilómetros de Viña Gillmore está la fábrica de helados Francisco Loncomilla; sí, la misma del helado de tres leches o de suspiro limeño. Puede visitar la fábrica y conocer de cerca el proceso para elaborarlos. Sólo visitas guiadas con reserva al (71) 511 099. Camino a Constitución, km 14.

Fuente: Latercera.com

Casinos: la última apuesta del exitismo chilensis

Buscando noticias e informaciones sobre los casinos en Chile, me encontré con una excelente columna de Cristian Sotomayor del Diario Digital Elciudadano.cl y que quiero compartir. Es un poco larga pero vale la pena leer e informarse. A continuación la nota recomendada:



En diversas partes del mundo, grupos y organizaciones sociales protestan por el aumento de los juegos de azar y por la construcción de nuevos casinos. Pero los chilenos aún no toman conciencia de los perjuicios asociados a esta “industria”, con dos excepciones: en Isla de Pascua y en el puerto de San Antonio una parte de la comunidad se ha opuesto a la instalación de una casa de apuestas. Existen 18 nuevos casinos a lo largo de Chile.

A la larga lista de juegos de azar y de apuestas promocionadas por todos los medios –participa y gana-, en los últimos años se sumaron nuevos casinos en todo Chile. Pero este no es un fenómeno exclusivamente nacional. Según un informe (2006) de la consultora Price Waterhouse Coopers, se espera que para el año 2010 los ingresos mundiales del juego alcancen los 125.000 millones de dólares. Cada habitante de América Latina consagra nada menos que un promedio de 250 dólares anuales al juego de azar.


En 1998, Mempo Giardinelli, escritor argentino, decía que “la pasión por los juegos de azar, así como el desenfrenado fomento reciente, también han respondido a una verdadera política de Estado. Siempre hubo juego, pero es muy fácil comprobar que en los últimos treinta años han sido los sucesivos gobiernos los que lo han fomentado. ¿Por qué? (…) Se dijo que era una manera de recaudar dineros mediante los elevados impuestos a los juegos de azar. Pero esto, sin ser falso, no responde cabalmente la pregunta. Lo que los gobiernos impulsan fomentando el juego —es mi hipótesis— no es otra cosa que una forma eficiente de control social. Y es que cuando la desesperanza gana a la gente, la gente se inventa esperanzas mágicas. El juego, la timba, es siempre una esperanza. Irracional y azarosa, pura tómbola lúdica, pero esperanza al fin. Por eso los gobiernos, cuando no pueden dar respuesta a las buenas y naturales expectativas de la sociedad, fomentan ese tipo de ilusiones que anestesian a la gente, la mantienen ocupada y distraída y, de hecho hacen que esa gente no cuestione nada”.

Algo no huele bien


En Chile, la iniciativa partió de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y, tras cuatro años de trámites –con varios detractores entre los parlamentarios-, se promulgó la Ley General de Casinos (N°19.995), en 2005. Ese mismo año se creó la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), cuya dirección recayó en Francisco Javier Leiva, un ingeniero civil UC cercano a la Democracia Cristiana.


En febrero de este año, en una entrevista para Radio Duna, el superintendente explicó que a los siete casinos existentes en nuestro país, se agregarán otros 18 hasta el 2015, los cuales irán acompañados de hoteles y centros de convenciones. Junto con destacar la generación de empleos -y la obligación que tienen de desarrollar obras culturales-, el superintendente mencionó que a los casinos se les cobrará un impuesto especial del 20% sobre el ingreso bruto proveniente del juego. De él, la mitad se destinará a los municipios y el otro 50% irá a los fondos de desarrollo administrados por los gobiernos regionales. Leiva afirmó que esos recursos deberán destinarse sólo a inversiones en obras públicas y no a gastos operacionales. Señaló que, hasta el momento, están operando 10 casinos, con 5.200 empleos directos y una inversión de US$ 711 millones. De éstos, el 53% corresponde a consorcios extranjeros. La ley establece de uno a tres casinos por región, separados por un mínimo de 70 km viales entre sí. El superintendente contó que, en promedio, cada visita al casino gasta –sólo por concepto de apuestas-, aproximadamente $ 25.000.


El proceso no ha estado exento de dudas y críticas. Desde mediados de 2005 existe una fuerte oposición al casino en Isla de Pascua. El alcalde y tres concejales eran partidarios, mientras los otros tres miembros del concejo municipal lo rechazaron. Hubo cartas a los diarios, al entonces presidente de la República, Ricardo Lagos, y a la Unesco. El movimiento opositor, liderado por jóvenes Rapa Nui, desmontó uno por uno los argumentos sobre el supuesto progreso que traería el casino a la isla y abogó por una alternativa de desarrollo sustentable y sostenible, acorde con la calidad de Patrimonio de la Humanidad que Isla de Pascua posee desde 1995.


En octubre de 2006 la Cámara de Diputados creó una Comisión Investigadora para estudiar el proceso iniciado con la ley general de casinos. Aunque en julio de 2007 el informe fue rechazado por la sala (26 votos a favor, 39 en contra y 13 abstenciones), indicó que “las conductas y actos del superintendente lo califican como una persona que no otorga las garantías de ecuanimidad y transparencia indispensable para el desempeño de su cargo. Por lo que se propone a la sala se acuerde solicitar a la Presidenta de la República su remoción”.


Una fuente que prefirió el anonimato -quien trabajó un tiempo para Peter LeSar, representante de Thunderbird, empresa que participó en la licitación de casinos-, recuerda: “todo era muy turbio. La Superintendencia lo dejó fuera; el gringo apeló a la Contraloría, donde le dieron la razón, pero Leiva dijo que el fallo no era vinculante y lo jodió. Oscuro. El superintendente estaba relacionado con el monopolio de los casinos en Chile, propiedad de una sola familia DC, la que se ganó casi todas las licitaciones”. Y agrega: “la ley en Chile fue hecha casi a la medida de los actuales propietarios, consolidando su monopolio, cuya omnipresencia fue ratificada por el proceso de licitación, el que además estuvo lleno de percances. Hubo acusaciones de todo tipo: agentes secretos investigando, demandas a Thunderbird en Panamá, amantes de jefes de servicios acusadas de arreglines; un enjambre de cosas bastante gráficas del medio en cuestión”. El informante continúa: “Según me parece, el problema comienza con la propia Ley de Casinos, pensada para instalar verdaderos guetos del derroche y del glamour en diversas partes de Chile, absolutamente desvinculados de los intereses ciudadanos o comunitarios. En ellos la realidad local queda reducida a un ícono del marketing para captar clientes, a un fetiche consumible”.


En septiembre de 2008, el senador Ricardo Núñez presentó un proyecto de ley tendiente a prevenir la ludopatía o adicción a los juegos de azar, iniciativa que se vio complementada -a comienzos de este año- con la creación de una Comisión de Gobierno que preside el senador Carlos Bianchi. Identificar el porcentaje de la población chilena que sufriría ese desorden de comportamiento, es uno de los temas que esta comisión debe despejar. De aprobarse, obligaría a los operadores de recintos de juego a exhibir advertencias, similares a las que se utilizan con los cigarrillos y el alcohol, sobre esta patología o los efectos en su salud.


Barricadas y enfrentamientos con carabineros tuvieron las protestas contra la construcción del casino en San Antonio, en enero de este año. Los trabajadores que laboran en el principal paseo de este puerto -de los sindicatos de restaurantes, garzones, artesanos, pescadores y vendedores de productos del mar- mostraron su rabia en una manifestación que reunió a más de 200 personas. No es para menos: las obras que levantan una inmensa mole que albergará al casino, a un hotel y a un mall, tienen copado el sector, por lo que la actividad comercial ha bajado en un 70%. Además, los dirigentes estiman que la competencia de ese inmenso complejo –que ya no deja ver el mar a los transeúntes de la plaza de San Antonio- llevará a la quiebra a muchos pequeños negocios, generando más cesantía en una provincia que ya sufre por ello.


Ricardo Mascheroni, docente e investigador en la Universidad Nacional del Litoral (Argentina), escribió en octubre de 2008 (Argenpress): “Anticipándose a los tiempos de vacas flacas en su respectivos países, las grandes operadoras de casinos salieron a la caza de nuevos incautos en las zonas periféricas del mundo, presionando o induciendo a las autoridades respectivas a aceptar la instalación de salas de juegos en sus territorios. Los consabidos cantos de sirena para poder radicarse en uno u otro lugar repiten hasta el hartazgo la muletilla de que generarán más inversión, mayor recaudación de impuestos, turismo y la creación de miles de puestos de trabajo, lo que casi nunca se cumple y siempre el remedio es peor que la enfermedad. Debe haber existido una mirada tuerta, cuando no directamente interesada en el tema, que ha jerarquizado el aspecto económico y la rentabilidad de unos pocos, sin un análisis profundo y serio sobre los impactos negativos de los mismos en la economía, trabajo, salud y valores sociales de los pueblos”.


Costo/Beneficio: 2 a 1

Los investigadores de la Universidad de Illinois (EUA), Earl L. Grinols y David B. Mustard en Rentabilidad Económica contra Rentabilidad Social: Evaluando Negocios con Externalidades, el Caso de los Casinos (2002), indican que el proceso de aprobación del juego por las comisiones gubernamentales suele tener defectos y puede también torcerse debido a las masivas presiones de la industria del ramo. Entre 1991 y 1996 los consorcios del juego pagaron más de 100 millones de dólares en donaciones a legisladores y grupos de presión.


Sobre los supuestos beneficios económicos creados por los casinos, observan que no es suficiente contar el número de puestos de trabajo creados. Estos nuevos empleos suelen compensarse con las pérdidas de los negocios cercanos que se ven dañados, como los restaurantes y otras alternativas turísticas.


Demuestran que el juego implica costos sociales como el aumento del crimen (por ejemplo, fraude y malversación), la pérdida de tiempo de trabajo, las bancarrotas y dificultades financieras para las familias del adicto; los suicidios, y los costos familiares como descuidar a los hijos. Estos problemas cuestan a la economía 54 mil millones de dólares anuales, es decir, casi la mitad de los causados por el abuso de la droga en los Estados Unidos. Los autores también determinaron que en 20 años los condados estadounidenses que tienen casinos aumentaron en 44% su índice delictivo, superando la media nacional.


Los ahorros y fondos destinados a gastos individuales son absorbidos por unos cuantos empresarios del juego, en detrimento de la mayoría de la población, que podría dedicar tal ingreso a actividades de producción, inversión u otros consumos que favorecerían la distribución del ingreso en espectros geográficos y poblacionales locales y regionales.


Los investigadores encontraron que los costos de los casinos son por lo menos 1.9 veces más grandes que los beneficios.

El Instituto Vanier para la Familia de Canadá hizo público un estudio (2006) titulado: Gambling with our (Kids’) Futures: Gambling as a Family Policy Issue. La autora, Arlene Moscovitch, afirma que la pérdida de juego por adulto en Canadá en el período 2003-2004 fue de unos 50 dólares canadienses por persona al mes; que el gasto por hogar se estima en 1.080 dólares canadienses, una suma más alta de lo gastado en educación y cuidado personal; que los hogares con menores ingresos gastan en el juego proporcionalmente más, convirtiéndolo en una especie de impuesto regresivo voluntario y que cerca del 40% de los ingresos que el gobierno obtiene del juego provienen de población adulta que lucha con la adicción al juego.

En Estados Unidos, entre el 2 y 4% de la población manifiesta esta patología, cifra que se duplica entre personas que viven a 80 kilómetros a la redonda de un casino.La casa siempre gana
La posibilidad de morir por un rayo en España es de una entre diez millones, la de acertar la primitiva (un juego de azar) es menor: una de cada catorce millones. Así es, la lotería difícilmente te va a sacar de la pobreza. Olga Juliá Ferran, profesora del Departamento de Probabilidad, Lógica y Estadística de la Universidad de Barcelona, sostiene que si uno calculara las probabilidades reales de ganar “se le pasarían las ganas de jugar”.



Según explican Anthony E. Estate y David Groome en Probability and Coincidence, “para tener una expectativa razonable de ganar a la lotería una sola vez tendríamos que jugar todas las semanas durante 250.000 años, durante los cuales habríamos gastado unos 20 millones de euros”.


Claudio Escobar, ingeniero civil UC y profesor de matemáticas, dice que en Lo Hermida le preocupaba ver llenos de máquinas tragamonedas los negocios de la cuadra. El profesor afirma que “Los casinos y esas maquinitas están hechos para dar plata al dueño, en caso contrario no las construirían. Su probabilidad subyacente es mayor para el propietario (más de un 50%) y como dice la Ley de los Grandes Números: la probabilidad teórica tiende a confirmarse con la ocurrencia de muchos eventos, por lo tanto, ¡la casa gana! “. Explica que “para quebrar un casino se pueden estudiar las ruletas o las máquinas y cachar qué números salen más y apostarles, pero eso requiere de mucho tiempo y dinero. Yo recomiendo una cosa a los apostadores de las poblaciones: si alguien está viciado y acierta, tome la plata y váyase para la casa, porque lo seguro es que a la larga opere la Ley de los Grandes Números y usted termine por perder esas monedas que había ganado!”.


Juego de imaginarios y fantasías


Jorge Moraga, periodista y antropólogo afirma: “Sin duda es diferente un casino de juegos, de características más elitistas, a las máquinas tragamonedas en los almacenes de barrio. Me parece que ambas tienen un fundamento similar, que podría rastrearse en la necesidad compulsiva por el derroche que caracteriza a la sociedad latinoamericana y española en general, aún marcadas por la fuerza del barroco. Es interesante la comparación del mismo fenómeno en otras culturas. Por ejemplo, la proliferación de juegos de azar y casinos en China, donde también se busca desesperadamente la ganancia, pero para iniciar algún negocio y así obtener prestigio y establecer guanxi (relaciones). En el caso chileno y el chino podría decirse que se observan dos éticas del trabajo -y de relación con el dinero- absolutamente diferentes. Una, basada en la dilapidación y la quema festiva del excedente, la otra, en el ahorro casi ascético”.

Mauricio Rojas, historiador y antropólogo, profesor del Programa de Gestión Cultural de la Universidad de Chile: “Hay que hacer una distinción: toda cultura humana se ha sentido fascinada por la adivinación, la suerte, el pronóstico, el oráculo; saber qué le depara el destino, tener una incidencia en el futuro. Ello es parte de la mitología humana, de la fantasía, y creo que eso es un aspecto saludable; es un componente natural de la humanidad. Distinto es cuando entra el Capital a hacer usufructo de esta característica, cuando, a través de una industria del lucro, juega con las expectativas de la gente, desde las maquinitas de la población, hasta los casinos en las ciudades.


El Chile de hoy es como Las Vegas del cono sur; está rodeado por un desierto, aislado; es un país que se siente más unido a Europa y a EUA que a su propia vecindad. Un país que se ha tratado de inventar a través de una fantasía -y con nula lectura crítica de su historia-, como el país del desarrollo, del futuro, que crece, que construye edificios, -con hartas luces de neón-, que sube su estándar de vida, pero de espaldas a su pasado y a sus vecinos.


El chileno medio se ve a sí mismo como un ser exitoso; ahora puede pagar una universidad privada -hay que reconocer a los gobiernos de la Concertación que este país se ha enriquecido; si la gente que antes entraba al casino era el 1% de la población, ahora puede entrar el 35-40%. Somos como los nuevos ricos del barrio, pero creemos más en la industria del entretenimiento que en el sustento cultural del desarrollo.

En Chile carecemos de una cultura más profunda, más sofisticada –que sí existió desde los años veinte en adelante-. En las últimas décadas hemos vaciado el potencial intelectual de este país y hemos aumentado la capacidad de consumo, pero no del consumo cultural. No se están comprando más libros, ni más discos de la industria nacional, no hay más lectura ni más asistentes al teatro. Aquí no ha crecido el público para el Municipal o el de las salas de exposición; la gente llega al arte cuando es un espectáculo, cuando viene La Fura dels Baus a armar la Muñeca de Cobre. Se prefiere hacer un carnaval en Valparaíso, pero no tenemos financiamiento público para una buena escuela de arte o una academia de teatro en esta ciudad; siempre estamos en la superficie. Y el casino es la figura perfecta de la entretención fácil, superficial y que te puede llevar al éxito y al prestigio; un lugar hedonista, con lujuria, glamour, farándula, gente bonita; es la isla de la fantasía. Eso es lo que está vendiendo el modelo, el sistema; ahí está, a la mano, y ahora hay plata para ir”.

Roberto Fernández D., psicólogo y Magíster en Psicología Social: “Tenemos en el imaginario la posibilidad del ascenso automático al éxito monetario. El casino se ha convertido en un espacio legítimo y aceptado en donde se puede dar el salto, dejar de trabajar, acceder a los bienes que siempre quisiste. Es un espacio para quedar atrapado, fuera del tiempo, con acceso a comida y lugares para descansar. Es considerado como valor urbano, turístico, de glamour; en el imaginario se ve que al casino va gente con plata, de la farándula. Es un espacio permanentemente iluminado, con gente bien vestida. Esa experiencia genera una afectividad. El imaginario no sólo entrega un contenido, sino que te vende un afecto. En el casino el individuo se la juega solo. Es una vía personal hacia la meta: vida de ricos y famosos. Estamos ante una utopía individual.

Antes, el logro económico estaba vinculado al trabajo, al esfuerzo –que era un camino largo. Actualmente se han ido legitimando los caminos cortos: el juego, la suerte, el azar y la delincuencia, el crimen organizado. Son caminos paralelos hacia el imaginario del dinero, en que lo común es el riesgo. Y sabemos que a nivel neurológico el riesgo genera sustancias adictivas, como la dopamina, la adrenalina. Eso encaja con el fomento del deporte aventura. Yla falta de regulación sobre el riesgo es lo que caracterizó al llamado Capitalismo Casino, que hoy se encuentra en plena crisis”.

Casiño de Viña del Mar, ¿en crisis?

Al Casino de Viña del Mar se le pasó la mano de buena suerte y por rebalse, la Municipalidad de la Ciudad Jardín también está sufriendo a causa de las negativas cifras percibidas en los últimos 5 meses.


Según información oficial del Casino Enjoy de Viña del Mar, en los últimos meses la actividad de juegos se ha reducido en un 23% (octubre-diciembre), en un 15% en enero y febrero, para volver a un 20% en el mes de marzo de 2009.

Esto debido a 2 razones claves: la crisis económica y la apertura a la fecha del Casino Monticello al sur de Santiago.

En plata, la baja en ingresos significa que la Municipalidad dejará de percibir cerca de 6.000 millones de pesos, lo que representa casi todo el presupuesto para mantención de áreas verdes, luz, inversión en sectores altos de la ciudad, entre otros. Sin duda un señal de alerta y peocupación para el municipio.

Con este panorama las voces se escuchan de todas partes. Por un lado, el casino, mediante su representante Pier Paolo Zacarelli sabe de la crisis y la están tomando medidas para revertir estos complicados resultados. También, Andrés Celis, concejal de Viña del Mar tiene claro que la oferta es mayor y los nuevos casinos, en especial el Casino Monticello tienen una línea de convocatoria al juego muy moderna, entretenida y que beneficia a los jugadores.

Quizás el Casino de Viña del Mar se quedó en el pasado, no se reformuló a tiempo y ahora, en medio de una crisis económica y más encima con una oferta de casinos nuevos, modernos e impecables, esta pagando un muy alto precio. Precio que también afecta a las obras sociales que la municipalidad realiza con los ingresos de este.

A esto sumarle desventajas claves, como falta de estacionamientos, salones apretados, mobiliario con varios años en el cuerpo y una atención que personalmente he puesto muchas veces en tela de juicio, fomentan que la migración a otros casinos sea cada vez más fuerte.

Crítica Restaurantes: Hola! Monticello Gran Casino

Cada día el blog va tomando más forma y hoy comienzo con las críticas a los restaurantes de los nuevos casinos en Chile, y partiré por contarles sobre el Café y Restaurante Hola! de Monticello Gran Casino.

El Hola! es un café y restaurante de cómidas "antojos", ya que la carta no se destaca por ser de una gran producción culinaria, pero sí por tener una amplia oferta de comidas rápidas y que son ideales para el hambre a un excelente precio.

La Carta

Sandwichs, empanadas, ensaladas y pizzas son parte de la oferta principal y realmente lo que vale la pena probar. Hamburguesas de excelente sabor, ensaladas de salmón y calamares, y platos de comida mexicana para compartir, son sin duda alguna exponentes de la sencillez de este restaurante que sabe presentar una oferta de comida para pasar el hambre durante las horas de juego.

Su carta no es precisamente tal para invitar a la novia a cenar por un aniversario, sino más bien un sector para compartir con amigos o como ya dije, matar al hambre.

Destaco la ensalada de salmón, calamares y camarones, que viene acompañada de unos crutones bañados con caramelo bastante ricos.

En cuanto a tragos, una amplia oferta de barra internacional y a muy buen precio. Tortas y café acompañan este lugar que es un espacio para el relajo y descanso para seguir jugando.

Espacios



Sin duda el Hola! te llena de energía con su decoración y espacios comunes. Amplias zonas de reunión, mesas individuales, barra y sillones para descansar después de comer son parte de la decoración del lugar. Mucho color, grandes lamparas de extraño diseño, cuadros de rojos intensos y muchísima iluminación hacen que el Hola! sea ideal también para ir con los más chicos y tener un momento familiar.

También posee una terraza exterior que da hacia el acceso del casino, donde durante el día puedes disfrutar del agradable clima de la zona o en la noche tener un espacio más intimo y silencioso, pero eso si un poco helado.

La zona de fumadores se encuentra en la terraza del restaurante (exterior) y adentro simplemente no se puede fumar.

Sólo un detalle de ambiente, que en una zona del techo del restaurante donde se ubica un entramado de figuras metálicas, las uniones se han oxidado y si miras al techo no te encuentras con un panorama muy agradable.

Atención

De las 3 veces que he estado en el Hola! la atención siempre ha sido bastante rápida y gentil, siempre todo muy cuidado y gente con bastante disposición a servir, lo que sin duda agrada bastante.

El consumo promedio del lugar es de $9.000 (plato y bebida), aunque la opción de platos para compartir sin duda ayuda a probar más sabores y presentaciones del Chef.

La verdad un lugar super agradable, entretenido, bonito (aunque a veces sobrecargado de colores) y de buena atención.

Propuesta de senadores para advertir sobre adicción al juego

Con la gran cantidad de casinos en muchas zonas del país - muchas de las cuales actualmente poseen altos índices de cesantía - los casos de ludopatía podrían aumentar entre los nuevos apostadores, no sólo los que ya frecuentan las salas, sino también la gran cantidad de nuevos aficionados al mundo de las fichas.


El senador Ricardo Nuñez indicó a medios nacionales que la idea es fomentar el juego responsable, mediante una ley que obligue a los casinos mediante señaleticas, campañas e instructivos de aprendizaje, sobre los efectos que tiene el juego en la salud y vida personal de los apostadores.

En Estados Unidos entre el 1% y 3,4% de las personas que viven a 80 Km de un casino sufren de ludopatía, la idea entonces es evitar que la nueva concentración de casinos en el país fomente esta adicción.

Ahora sobre las formas de la ley no hay mucha información, lo más probable es que sea algo muy parecido a la ley del tabaco. Capaz que en algunos meses al entrar a un casino nos topemos con un nuevo "don Miguel" ahora en el reverso de las fichas de juego o en afiches a un costado de cada maquina tragamonedas.

Crisis, Casinos y Competencia

Obviamente la crisis se pasea por todos lados y siempre en algún aspecto nos toca. Más aun, cuando el dinero extra para jugar en algún casino ya no existe, y claro, la creciente industria del juego en Chile sin duda ha visto una baja en los niveles de apuestas.

Pero no sólo la crisis ha hecho que algunos casinos bajen sus índices de ingresos, sino que las nuevas ofertas en el país han afectado directamente a los operadores históricos existentes en el país.

Según información de prensa, el Casino de Viña del Mar vio una disminución del 5% del ticket promedio por la aparición de su más cercano competidor, el Casino Monticello.

O en el sur, que el casino de Puerto Varas también ha visto bajas en sus niveles de juego debido directamente a la crisis de la industria salmonera en el sur de Chile.

Así, por una parte, la crisis también a afectado a esta industria en algunos sentidos, pero también en verano la ha beneficiado, ya que la no salida al extranjero del turista chileno, ha hecho que este se quede en el país y claro, muchas de las zonas turísticas ahora cuentan con casinos, los que son visitas obligadas para los turistas.

Sólo queda esperar que los casinos sepan reaccionar y crear promociones, eventos y actividades que tienten a los clientes para no alejarse de la salas de juego y seguir disfrutando de las entretenciones del azar. Más que mal, se espera que para el primer año de funcionamiento de los casinos en Chile se paguen a las municipalidades y gobiernos regionales más de US$50 millones por concepto de impuestos y gravámenes.